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jueves, 3 de marzo de 2011

El pez rojo: Shhhhhhhh, ¡silencio!

El pez rojo, de Taeeun Yoo. Traducción: Carlos Heras. Kalandraka / Faktoría K, 2011.
Nuestra edición: The Little Red Fish de Taeeun Yoo. Dial Books for Young Readers, Penguin, 2007.


Haz clic en la cubierta para escuchar cómo leemos nosotros El Pez Rojo (en inglés).  

(Esta reseña se refiere a la versión original en inglés, aunque he optado por referirme al protagonista como 'Ramiro' como en la versión española, en lugar de JeJe como en la versión original, para no confundir al lector que tenga la versión traducida al castellano).


El pez rojo (The Little Red Fish) es un libro encantadoramente silencioso y hechicero, perfecto para 'susurrar en voz alta'. El lugar donde se desarrolla -una biblioteca- y las ilustraciones - oscuras si bien cálidas- parecen provocar que se baje inconscientemente la voz cuando se lee en voz alta. 

El texto
Por primera vez en su vida, al pequeño Ramiro (JeJe en la versión original) le dejan ir a la biblioteca en medio del bosque acompañado de su abuelo, el bibliotecario. Ramiro se lleva a su pececito rojo en su pecera para compartir la experiencia.

Asombrado y emocionado por todas esas salas repletas de libros, Ramiro empieza a explorar la biblioteca de cabo a rabo, asomándose con cautela a cada sala antes de entrar. Pronto le entra sueño y se queda dormido. Despierta en una sala oscura y silenciosa, sintiéndose 'como si le hubiera engullido la oscuridad'.

Asustado y solo, empieza a leerle un libro a su pececito rojo a la luz de la luna. Pero cuando levanta la vista, ¡la pecera está vacía! Ramiro emprende la búsqueda de su pececito rojo, lleno de misterio y temor a la oscuridad. En su búsqueda, Ramiro no para de vislumbrar la cola de su pececito desapareciendo por detrás de estanterías o fuera de su vista hasta que finalmente ve cómo desaparece entre las páginas de un libro. Ramiro lo coge y lo abre y ¡splash!, empieza la magia: 

Un mar de peces rojos, todos igual que el suyo, inunda la biblioteca. Ramiro extiende el brazo buscando a su pez y empieza a caer hacia abajo, hacia abajo, hacia abajo hasta sumergirse en la página  del libro, donde vuela con una bandada de flamencos, sujetándose con fuerza a la pata de uno de ellos, y sigue volando con rumbo incierto por escenas oníricas sin texto antes de zambullirse en el mar, rescatar a su pececito y salirse del libro, sano y salvo y seco. 

Cuando se van ya para casa, Ramiro susurra a su pececito que volverán muy pronto.  

Las ilustraciones
El pez rojo de Taeeun Yoo fue la tesis de graduación de la autora para su master en la School of Visual Arts. Aúna esa alegría contagiosa, esa ambición y esa ilusión que desprenden las primeras obras con un talento extraordinariamente consumado y una habilidad natural para contar una historia a través de unas ilustraciones realizadas en grabado y coloreadas a mano. Es un libro que funcionaría incluso sin el texto. 

Me gusta el hecho de que aparte de las ilustraciones del cuento en sí, las ilustraciones de las guardas nos cuenten algo. Las guardas delanteras y traseras son idénticas (una ilustración de estantes llenos de libros y cachivaches varios como un reloj sin manecillas, un búho disecado, un jarrón) excepto por un libro que es rojo en la guarda trasera pero no en la delantera. 

También me gusta el calor que aporta el rojo, el único color propiamente dicho que se emplea en todo el libro, y la sombra del pececito en algunas de las ilustraciones.

Otra cosa interesante de las ilustraciones, como se ve en la primera imagen que aparece abajo, es el uso de la representación múltiple en una misma escena, dando una estupenda sensación de movimiento en una sola ilustración. Magnífico.   

Aquí incluyo algunas de las geniales ilustraciones de El pez rojo (no hay muchas disponibles en Internet, por lo que algunas de nuestras favoritas -Ramiro y su abuelo yendo en bicicleta hacia la biblioteca con la pecera en el asiento de atrás y la biblioteca en la distancia al final del camino, por ejemplo- faltan):

Aquí está Ramiro explorando la biblioteca con su abuelo en la sala del fondo y su pececito en su pecera siempre a su lado:


¡Splash! Los pececitos rojos inundan la biblioteca:












Volando con flamencos:













Guarda trasera, con un búho disecado con aspecto bastante vivo, el jarrón, el reloj sin manecillas, la escalera apoyada contra los estantes y la lámpara iluminando el libro rojo:













Lectura en voz alta
El hecho de que la historia y las ilustraciones induzcan al susurro lo convierte en un magnífico cuento para antes de dormirse o para tranquilizar los ánimos. A veces, incluso le susurro el cuento a la oreja a mi hijo, lo cual le encanta y le divierte bastante también. 

Pero entre todo el susurro también está el enorme 'Ooooooh!' cuando se abre el libro y sale el mar a borbotones y los '¡Aquí! ¡Aquí!' cada vez que se detecta la cola del pez.

Mi hijo siempre señala un pez en concreto en la escena de la inundación, completamente seguro de que se trata del de Ramiro. '¿Y éste no?', le preguntamos. 'No', dice, con una seguridad que sugiere que ve algo que los demás no vemos, '´éste'. 

Muchas veces digo 'hacia abajo" ('down, down, down') una o dos veces más de las que aparecen en el texto y siempre añado otro 'muy' al final. 'Muy, muy pronto'. 

En las páginas sin texto, a veces narro lo que ocurre, pero otras dejo que mi hijo se fije en lo que él quiera. (En la grabación, como quedaba un poco raro quedarme en silencio, he incluido el tipo de cosa que digo cuando lo leo, aunque suele ser distinto en cada lectura): 
Otras cosas: 
Este es el primer libro que compré para mi hijo, por lo que es bastante especial para nosotros. Yo estaría embarazada de unas 12 semanas y lo compré en el Aeropuerto de Boston justo antes de emprender el viaje de vuelta de Estados Unidos adonde había ido para asistir a la boda de mi hermano. ¡Y cómo me alegro de haberlo comprado!

Hace cosa de un año, descubrí que la autora, Taeeun Yoo, tiene una tienda donde vende algunas de sus ilustraciones y grabados: http://www.etsy.com/shop/yoote.

Echando un vistazo a sus grabados, vi que tenía un par de ilustraciones pertenecientes al estudio que realizó para El pez rojo. Así que ahora tenemos en la pared de la habitación de nuestro hijo, esta preciosa ilustración que nunca llegó a incluirse en el libro:
Bastante especial, ¿no?

(C) Copyright de todas las ilustraciones en este post, Taeeun Yoo, 2007

6 comentarios:

  1. Me ha encantado!

    muy buen libro y muy buen comentario!

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  2. ¡Oh! ¡Muchas gracias Clement-t-ine! ¡Qué bien saber que alguien aparte de familiares y amigos da con el blog de vez en cuando!

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  3. se lo leí anoche a los niños y nos pareció realmente sensacional!

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  4. ¡Hola! Me llamo María del Mar. Soy una licenciada en Filosofía y sobre todo una enamorada de la literatura infantil,me gustaría pasaros material y comentar algunas cosas.
    Muchas gracias y que tenga un bonito día.

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    Respuestas
    1. Puedes visitar nuestra página, aportar y demás, seras bien recibida
      Saludos, Despertar

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  5. Hola María del Mar. Gracias por tu comentario. Si quieres escribirme sobre algo de filosofía-literatura infantil, puedes hacerlo a la dirección: filosofiaaladetres@gmail.com
    Un abrazo,
    Ellen

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