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sábado, 7 de julio de 2012

Cuidado con la rana: ¡Ñam, ñam!

Cuidado con la rana de William Bee
Editorial Juventud, 2010 (Traducción: Carlos Mayor)
Título y edición original: Beware of the Frog, Candlewick, 2008
Nuestra edición (en inglés): Walker Books, 2009













Haz clic arriba para escuchar cómo leemos nosotros Cuidado con la rana (en inglés) 

Esta reseña se refiere a la versión original en inglés. Las imágenes son de la versión inglesa y las citas, de momento, no son textuales de la edición en castellano de Editorial Juventud, sino traducciones funcionales para que se entienda la reseña (excepto el nombre de la anciana, Desazón Zozobra, que sí es de la traducción de Carlos Mayor para Juventud.. En cuanto consiga un ejemplar de la versión castellana, adaptaré la reseña a la versión e incluiré algo acerca de la traducción. 

No recuerdo exactamente cuántas veces me rogó mi hijo que le leyera Cuidado con la rana el primer fin de semana después de llegarnos el libro por correo, pero creo que no exagero cuando digo que unas dieciséis. Sí, he escrito d-i-e-c-i-s-e-i-s. Lo mejor es que yo también lo disfruté cada vez que lo leí. Y todos (también el padre) lo hemos seguido disfrutando cada vez que lo hemos leído desde entonces.

Las carcajadas y gritos de deleite -¡ÑAM!- y susto -¡ÑAM ÑAM!- de verdad que son la bomba con este libro. 

Es un álbum ilustrado de cuento de hadas inteligente, divertido, sorprendente, refrescante y graciosamente oscuro. Verdaderamente genial.  

El texto
La señora Desazón Zozobra vive al lado de un bosque negro como la boca de un lobo, protegida tan solo por su pequeña ranita doméstica. Su rana logra salvarla heroicamente de las garras de varias criaturas de aspecto extraño y de intenciones viles que van saliendo del bosque, queriendo robarle (un duende avaricioso), apestarla hasta echarla de su casa (un trol apestoso) o simplemente zampársela (un ogro gigante y hambriento). Cada uno de ellos llega con un canto confiado y estupendamente repetible, pero la rana se asegura de que ninguno llegue más allá de la verja. Las frases de suspense repetidas sirven para inquietar antes del ¡ÑAM! con el primero, del ¡ÑAM ÑAM! con el segundo y del ¡ÑAM ÑAM ÑAM! con el tercero. Normalmente no me preocupa desvelar los finales en las reseñas de este blog, pero los giros finales tan maravillosamente ejecutados en este libro valen la pena experimentarlos por primera vez con la primera lectura. Risas garantizadas.  

¿He mencionado que es también una historia de amor?

Las ilustraciones
Cuidado con la rana es un libro con un diseño muy cuidado, en el que el dibujo, la tipografía y la distribución en la página juegan un papel esencial en el resultado final.

Las ilustraciones de Cuidado con la rana son dibujadas a mano con rotuladores finos negros, que luego se han escaneado, coloreado y organizado sobre la pantalla. El fondo es estático, utilizando con frecuencia exactamente la misma imagen o la misma imagen con pequeñas variaciones, y el estilo de los personajes va desde las líneas y formas sencillas de la ancianita tan convencional y perfectita...


Como ha señalado más de una reseña,
no parece un personaje despistado de South Park?



... hasta los rasgos irregulares, puntiagudos y deformes de las maravillosas creaciones frankensteinianas que van saliendo del bosque (¿has visto qué colores de uñas?!): 

Aquí tenemos al duende avaricioso.
¿No os parece estupendo su carro porta objetos robados interesantes?











Aquí está el trol apestoso, con su piel azul y bigote negro.
¿Qué secretos malolientes llevará en esa maleta y en la mochila? 

Y aquí está el ogro gigante y hambriento,
con el tenedor listo para entrar en acción





























La rana tiene una expresión absolutamente fantástica. Aquí lo tenemos zampándose al trol apestoso. ¡Rico rico!

¡ÑAM! ¡ÑAM! 
Se juega con la tipografía en todo el libro, con distintos tamaños de letra, mayúsculas y negritas e incluso como único protagonista en algunas páginas:  
¡Ñam! ¡Ñam!























Me encanta que la señora Desazón Zozobra sea tan correcta, tan formal, tan estereotipo de anciana inocente, lo cual aumenta nuestra reacción de asombro ante una de las grandes sorpresas finales. Mirad qué beso de cuento de hadas:
















Hay también mucho juego de espejos. Las guardas delanteras son exactamente igual que las traseras excepto en la gama de colores, que va de marrones y verdes a rosas y morados (y esto tiene un significado relacionado con la historia). La contraportada es literalmente un espejo de la portada, excepto de nuevo por el color y quizás otra cosa...

¿No os encanta la expresión? 






















Lectura en voz alta
Leer en voz alta Cuidado con la rana es una experiencia repleta de emociones y carcajadas, tanto para el lector como para el oyente. El suspense perfectamente construido, con repeticiones y un ritmo de paso de páginas excelente, los cantos tontos y pegadizos de las criaturas, cada uno repetido dos veces, los chillidos de susto con los ¡ÑAM ÑAM! la primera vez que se lee que, en lecturas posteriores, se convierten en gritos de emoción al anticiparse al acontecimiento... hacen de este libro todo un exitazo. Es muy muy muy divertido de leer en voz alta.  

La estructura y las frases repetitivas en todo el libro ayudan a los niños a participar tras tan solo un par de lecturas y las preguntas retóricas que se lanzan al aire sirven de pausa provocadora de tensión antes de los grandes sustos.  

En la versión inglesa puede que haya incluso un guiño a El grúfalo de Julia Donaldson and Axel Scheffler? "And his favourite food is... sweet old lady". ("Y su comida favorita es... ancianita dulce y buena"). Esta es una teoría de mi hijo, que preguntó si el gigante hambriento era un grúfalo. 

A mi hijo le encanta mirar los trozos de criatura que asoman de la boca de la rana. 'Mira, Mamá, se lo ha zampado con cinturón y todo", o "con reloj y todo", o con cualquier otra cosa que le llame la atención "y todo".

Le encanta participar y repetir todo lo repetible y en general, se lo pasa estupendamente cada vez que lo leemos.

Siempre es interesante ver cómo reaccionan niños distintos a un mismo libro. Se lo leí varias veces a dos encantadores mellizos más o menos de la edad de mi hijo (tres años mi hijo, tres años y medio ellos), un niño y una niña, hace poco mientras pasábamos unos días en su casa. Me hizo gracia comprobar que, aunque también fue un éxito inmediato, la recepción fue algo distinta. La niña reaccionó de forma relativamente parecida a mi hijo, pero el niño insistió en que le daba miedo y que "ese no le gustaba". Claro que, a pesar de decir eso, cuando yo se lo leía a mi hijo y a su hermana, él se asomaba a lo lejos y lo escuchaba con mucha atención. Supongo que estaba descubriendo la emoción de disfrutar con el miedo. Ya para cuándo nos íbamos, ya no se quedaba lejos e incluso llegó a pedírmelo una vez, aunque seguía jugando a que le daba miedo.  

Me gusta Cuidado con la rana. Es fresco, descarado y tiene mucha gracia.

Me gusta pensar que la rana fue una vez su marido, de quien vemos un retrato a través de la ventana en la primera imagen de la casa, donde la señora Desazón Zozobra acaricia a su rana.  

Echa un vistazo al sitio Web de William Bee.

Si quieres saber más sobre William Bee, te recomiendo esta entrevista en el estupendo blog Seven Impossible Things Before Breakfast.

(c) de las ilustraciones, William Bee, 2008
(c) del texto, Ellen Duthie, 2012. Cópialo o reprodúcelo pero por favor sé buena gente y cita la fuente (autora y blog)

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